Pregúntele a Yesenia: Hábitos saludable en el uso de pantallas
- Yesenia Gomez-Carrillo
- hace 1 día
- 4 Min. de lectura
Crecí con un solo televisor en la sala. Nos turnábamos para elegir un programa — usualmente solo uno por día — y el resto del tiempo se pasaba con hacer la tarea, cenar en familia, y jugar con mis hermanos. Recuerdo sentirme celosa de las amigas que tenían televisores en sus recamaras, pero al pensarlo, estoy tan agradecida. Tener una pantalla compartida significaba que hablábamos más, jugábamos más, y realmente pasamos tiempo juntos.
Ahora, con mi hija de tres años, trato de mantener ese mismo equilibrio. Estamos muy consciente del tiempo frente a las pantallas, y me encanta ver lo fácilmente que ella entra en el mundo del juego imaginativo. Seguimos disfrutando de nuestras noches familiares de cine los viernes, pero nuestra meta es mantener las pantallas como una parte de nuestra vida familiar — no como el centro de ella. Poder encontrar ese equilibrio se siente como un regalo.
Esta columna mensual brinda consejos para cualquier persona que esté criando hijos, basados en el programa de crianza positiva mundialmente reconocido Triple P, disponible para familias en el condado de Santa Cruz. Si tiene preguntas para una columna futura, envíeme un correo electrónico a triplep@first5scc.org.
Estimada Yesenia,
Relajamos las normas de tiempo de pantalla para nuestros adolescentes (de 14 y 16 años) porque sus dispositivos ayudaban con los estudios y a mantener la conexión con amigos. Ahora están constantemente con el teléfono y nos gustaría poner nuevos límites. ¿Cómo podemos sacar este tema sin que sientan que somos injustos o demasiado estrictos?
- Héctor
Estimado Héctor,
¡No está solo! A menudo es difícil para padres y cuidadores establecer y cumplir los límites de tiempo frente a pantallas, pero es importante enseñar a niños y adolescentes a usar pantallas (redes sociales, videojuegos, películas, etc.) de forma saludable y responsable. Esto les enseña habilidades de autorregulación y los prepara para responsabilidades más adelante en la vida. Aquí tiene algunos consejos para probar:
Hable con sus hijos adolescentes. Tenga una reunión familiar sobre el tiempo de pantalla. Reconozca que ha sido indulgente con las normas de pantalla por la pandemia. Hágales saber que fue temporal y que ahora le gustaría crear acuerdos familiares que proporcionen un equilibrio más saludable.
Comprenda los hábitos de ellos de uso de pantallas. Antes de hablar sobre los límites, haga preguntas para comprender mejor los hábitos de uso de pantallas de sus hijos adolescentes. Recuerde que el tiempo frente a la pantalla no siempre es perjudicial ni lo es automáticamente. Por ejemplo,ver una película puede ser agradable y proporcionar un descanso de las tareas escolares u otras tareas difíciles. Y el uso de la tecnología para leer, jugar a juegos activos o hacer ejercicio, conectar con compañeros o crear arte, música o vídeos puede ser beneficioso e incluso ayudar a los niños a desarrollar habilidades útiles para la escuela y futuros trabajos. Sin embargo, pasar demasiado tiempo frente a la pantalla puede contribuir a problemas de salud física (dolores de cabeza, falta de sueño) y mental (depresión, ansiedad), especialmente si aumenta el aislamiento social, disminuye la actividad física o expone a los niños al acoso u otros contenidos inapropiados.
Establezca acuerdos familiares sobre el tiempo de pantalla. Manténgalos sencillos y realistas. Considere la posibilidad de establecer límites semanales (en lugar de diarios) para el tiempo de pantalla, definir los tipos de contenidos o actividades que son aceptables y los que están prohibidos, y acordar normas sobre cuándo y dónde se pueden utilizar las pantallas (por ejemplo, “Guarden los teléfonos mientras comemos” o “Apaguen los dispositivos antes de las 10 de la noche”). Involucre a sus hijos adolescentes en la definición de estos acuerdos, cómo los cumplirán y qué sucederá si ignoran las reglas. Recuerde que las consecuencias lógicas, como retirar temporalmente los privilegios de tiempo frente a las pantallas, son una herramienta de enseñanza y no un castigo. Haga hincapié en que cuanto más se responsabilicen sus hijos adolescentes de cumplir los acuerdos familiares, menos tendrá que intervenir usted para hacer cumplir las reglas. Luego concéntrese en dar buen ejemplo con sus propios hábitos de tiempo frente a las pantallas.
Identifique otras actividades interesantes. Averigüe qué deportes, artes, música y otras actividades hay disponibles en la escuela o en la comunidad. Anime a sus hijos a elegir una actividad que no requiera el uso de pantallas, que les interese y que se ajuste al horario y al presupuesto de su familia. Puede ser una actividad que hagan solos, juntos o incluso en familia.
Fomente las conductas que desea ver más a menudo. Cuando sus hijos realicen otras actividades o cumplan los acuerdos familiares por su propia iniciativa, muestre interés y preste atención. Puede ser algo tan sencillo como preguntar “¿Qué música estás escuchando?” o decir “Gracias por guardar los teléfonos. Me encantan nuestras conversaciones durante la cena”. Esto ayuda a que todos presten atención a las cosas que sus hijos adolescentes hacen bien, en lugar de a las cosas que usted desearía que dejaran de hacer.
Reflexiones finales: Enseñar a los niños sobre límites saludables de tiempo frente a la pantalla es una forma de ayudarles a convertirse en personas seguras y competentes. Y quién sabe... ¡Padres y cuidadores también podrían beneficiarse!
Yesenia Gómez-Carrillo es madre de una niña de 3 años y Gerente del Programa Triple P para Primeros 5 Santa Cruz County. Científicamente probado, Triple P está disponible localmente por medio de Primeros 5, la Agencia de Servicios de Salud del Condado de Santa Cruz y el Departamento de Servicios Humanos del Condado de Santa Cruz. Para encontrar una clase o practicante para padres de Triple P, visite http://triplep.first5scc.org,
http://www.facebook.com/triplepscc, o comuníquese con Primeros 5 Santa Cruz County al (831) 465-2217 o
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